sábado, 17 de agosto de 2013

Una escena de Pasolini


En las Mil y Una Noches de Pasolini, encontramos una escena en la que una muchacha está prisionera de un demonio. Al palacio donde la tiene cómodamente encerrada, llega una especie de héroe que se propone rescatarla y huir juntos. Antes, tienen tiempo de yacer juntos en el lecho, si se me permite decirlo así, y enamorarse. Hay un mágico cartel escrito con caracteres árabes que, cuando ella lo toca, sirve para que su demonio-carcelero acuda y le proporcione todo lo que desea, como los timbres de los hoteles. El héroe lo golpea para que acuda el demonio y así enfrentarle. Llega, luchan, pero el demonio es demasiado fuerte y tiene el pelo rojo. Lo reduce y se dispone a castigarlos, viendo la traición que supone que ambos se amen. Empieza por ella. La arrastra desnuda a un rincón, y le corta con una cimitarra primero las manos, con suave tajo. Ella no se queja y se queda tendida y mirando al héroe, sin pestañear. Luego le corta los pies, sin mucho esfuerzo. El demonio se da cuenta de lo que pasa y dice: “Estáis haciendo el amor con los ojos” y enfurecido, le corta la cabeza a la pobre chica....Estábamos equivocados. Solo alguien con un concepto del amor estrictamente espiritual podría haber hecho esta película. 

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