sábado, 13 de octubre de 2012



De lo inútil de la escritura
dan fe estas letras que
de por sí carentes de sentido
tan solo responden
al mero anhelo de
romper el blanco de una hoja
tal y como se rompe un alma
a cierta hora de la tarde
en la que el silencio no se aguanta.


6 comentarios:

  1. Los dos silencio, el de la hoja en blanco y el de la soledad impuesta son insoportables y a veces inevitables. Hermosa brevedad la de tus versos.
    He recorrido tus espacio, y me quedo con ganas de seguir dando pasos sobre ellos. Tu poesía y tus relato son motivo suficiente para que regrese.
    saludos



    ResponderEliminar
  2. Gracias, entiendo que la identidad de silencio y hoja en blanco esconde algún tipo de clave que explica la necesidad de toda escritura. Yo también te leo desde hace tiempo, recomendado por una amiga común.

    ResponderEliminar
  3. Ohhhhhh lo he logrado mis dos favoritos reunidos pero en espacio intermedio. Por Dior! será que tengo que recorrer este laberinto cuanto antes.

    ResponderEliminar
  4. Yo creo que no es inútil la escritura. Se ha roto el blanco de la hoja con palabras escogidas y ese silencio que nos agobia queda oculto tras la brevedad y hermosura de este poema.

    Saludos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. también es verdad que tus palabras justifican a la escritura aunque solo sean por lo bonito que están escritas. El silencio oculto, escondido, disfrazado: gracias por esta idea que podría dar lugar a otro poema. Un saludo.

      Eliminar