viernes, 8 de marzo de 2013

Arena



“Unas líneas para recordar a Felicia Hemans”, traducción libre:

(Un poema de Joseph James, de Bristol)

No hay muerte de Genio sin lágrimas,

(...Scout, con su habitual sarcasmo botánico, dijo que la poesía de James era demasiado “poética” y que sus versos tenían demasiadas flores y pocos frutos.)

Pagó caro su confianza en la Virtud,
Encontró el Honor de la arena silenciosa,

Sus  manos tañeron la temblorosa lira
Despertando ideas que no morirán,
Volando alto con seráficas alas…

Y sigue con cosas de este estilo. Pero ese “…Honor de la  arena silenciosa…” me llevó a escribir, recordando también a una emotiva canción de Kansas:

“Es todo un honor que a uno le arrastre el viento”,
pensó ufano el grano de arena sin alas,
“revolotear de forma tan aleatoria
así un poco con desgana
sumido en un shhhh que es una queja y es silencio.

Ir a parar en ojo ajeno,
en uno azul casi negro
y luego bastante perplejo
caer al suelo envuelto
en un paño húmedo,
 salado,  sin lamento.

Luego volver al desierto,
acabar en el barro,
renovar la espera
de llegar más lejos.”

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